Revisión global de la banca: la gran transición de 2023, según McKinsey

La industria bancaria global enfrenta desafíos dinámicos y cambiantes en un entorno económico en constante evolución. La revisión de la banca global de 2023, realizada por la firma de consultoría McKinsey, proporciona una visión única y profunda de las tendencias, oportunidades y desafíos que moldearán el futuro del sector financiero.

No es un secreto que la industria financiera ha enfrentado diversos problemas en los últimos años. Sorpresivamente, los últimos 18 meses han sido el mejor período para la banca desde 2007. El aumento de las tasas de interés ha impulsado las ganancias.

La digitalización también ha permitido que este sector evolucione con velocidad. La adopción de tecnologías como la inteligencia artificial, la blockchain y la automatización han permitido a los bancos mejorar la eficiencia operativa, ofrecer servicios personalizados y fortalecer la ciberseguridad.

Sin embargo, esta transformación tecnológica también ha desencadenado el aumento de la competencia para las entidades bancarias. Esto se debe a que las transacciones se han trasladado cada vez más a instituciones no tradicionales y partes del mercado innovadoras, pero con poco capital.

Debido a que este tipo de entidades no tradicionales han venido ganando posicionamiento en el sector, McKinsey amplió el alcance de su revisión anual para tenerlas en cuenta. Al fin y al cabo, representan en gran medida la evolución del sector.

Es por eso que la consultora definió a los bancos como toda una institución financiera, excluyendo a las compañías de seguros. Basada en esto, McKinsey realizó su análisis.

Recuperación a la vista

La reciente recuperación surge del fuerte aumento de las tasas de interés en muchas economías avanzadas. Esto incluye un aumento de 500 puntos básicos en Estados Unidos.

Las tasas de interés más altas permitieron una mejora en los márgenes de interés netos. Esto impulsó las ganancias del sector aproximadamente $280 mil millones en 2022 y elevó el rendimiento sobre el capital (ROE) un 12% en 2022 y un 13% esperado en 2023, en comparación con el promedio de solo el 9% desde 2010.

La gran transición

El crecimiento de la deuda privada es una de las muchas manifestaciones de la transición de las instituciones financieras tradicionales. La deuda privada registró sus mayores entradas en 2022, con un crecimiento del 29% impulsado por los préstamos directos.

Más allá del balance, las transacciones y los pagos también están cambiando. Según el informe de McKinsey, el procesamiento de pagos digitales de consumidores realizado por especialistas en pagos creció más del 50% entre 2015 y 2022.

Cinco prioridades

La consultora sugiere a las instituciones financieras que deseen reinventarse y prepararse para los desafíos del futuro tener en cuenta las siguientes prioridades:

1. Aprovechar la tecnología, específicamente la IA: convertir las nuevas tecnologías en las mejores aliadas para incrementar la productividad. Esto incluye la aplicación de IA y análisis avanzado para automatizar los procesos.

Prepárese para operar más como una empresa de tecnología. Esto permitirá escalar la entrega de productos y servicios, cultivar una arquitectura orientada a plataformas basadas en la nube, y mejorar las capacidades para abordar los riesgos tecnológicos.

2. Flexibilizar e incluso desagregar el balance: la flexibilización y desagregación del balance de la banca son conceptos que han sido objeto de debate y reflexión en la industria financiera en los últimos años. Estas ideas proponen cambios significativos en la estructura y la forma en que los bancos gestionan sus activos y pasivos.

La flexibilización del balance se refiere a la capacidad de un banco para ajustar rápidamente su estructura de activos y pasivos en respuesta a cambios en las condiciones del mercado, regulaciones o necesidades estratégicas.

La desagregación del balance implica la separación de las actividades tradicionales de intermediación financiera de los bancos, dividiendo funciones específicas y creando estructuras más especializadas.

3. Escalar o salir del negocio de transacciones: la escala en un mercado o producto es la clave del éxito, pero puede ser multifacética. Las instituciones pueden encontrar un nicho en el cual profundizar o pueden intentar cubrir un mercado completo.

Los bancos pueden buscar agresivamente economías de escala en sus negocios de transacciones, incluso a través de fusiones y adquisiciones, apalancando a socios para subsistir mutuamente.

4. Mejorar la distribución y asesorar a los clientes de manera directa e indirecta: un enfoque omnicanal integrado es ideal para elevar la automatización y mejorar la interacción con los clientes.

No puede olvidar que la buena experiencia del cliente es fundamental para alcanzar buenos resultados en cualquier industria. Las instituciones financieras exitosas serán aquellas que puedan ofrecer experiencias personalizadas, homogéneas y oportunas a sus clientes.

5. Adaptarse a los riesgos cambiantes: las instituciones financieras de todo el mundo deberán mantenerse al tanto de los posibles riesgos emergentes. Estos incluyen las amenazas cibernéticas y la volatilidad del mercado, entre muchos otros.

También tendrán que estar atentos al panorama regulatorio en constante cambio. Deberán estar en la capacidad de adaptarse rápidamente a las nuevas normativas.

Conclusión

Todas las instituciones financieras tendrán que examinar cada uno de sus negocios para evaluar dónde se encuentran sus ventajas competitivas a través y dentro de las tres actividades bancarias principales: balance, transacciones y distribución.

Tendrán que hacerlo en un entorno en el que la tecnología y la IA desempeñarán un papel muy importante. Tampoco hay que olvidar que nos encontramos en una realidad macroeconómica cambiante y con grandes riesgos geopolíticos.

Es vital entender que —en un mundo donde la adaptabilidad y la innovación son cruciales— los bancos que puedan abrazar la transformación digital, centrarse en el cliente y abordar los desafíos regulatorios y riesgos emergentes estarán mejor posicionados para prosperar en el panorama financiero global en constante cambio.