Google niega que Israel esté usando su tecnología para atacar a los habitantes de Gaza

Al igual que el Estado de Israel, Google se niega a reconocer su papel en la victimización y tormento de los habitantes de la Franja de Gaza.

A finales de marzo de 2024, The New York Times dio a conocer que el Estado de Israel había desplegado un programa de reconocimiento facial para ejercer vigilancia masiva sobre los palestinos en la Franja de Gaza. El mismo reportaje desveló que esta tecnología estaba siendo empleada para identificar posibles blancos militares.

Poco después, una investigación de +972 Magazine y Local Call reveló la existencia de Lavender: un sistema de IA que marca a sospechosos de ser operativos de Hamas y la Yihad Islámica Palestina.

Este programa trabaja de la mano con Where’s Daddy?, un sistema que automáticamente rastrea a estos objetivos y notifica a las fuerzas militares israelíes cuando entran a sus hogares. Con esta información se ordenan los ataques.

¿Lavender y el programa de reconocimiento facial reportado por The New York Times son lo mismo? Por ahora no hay certeza. Aun así, no hay que ser experto en derechos humanos para ver lo problemático y moralmente cuestionable que es todo esto.

Como si no fuera suficiente, The New York Times evidenció que las Fuerzas de Defensa de Israel emplearon dos herramientas para crear el sistema de reconocimiento facial. Una fue desarrollada por el contratista israelí Corsight. Otra estaba integrada en la plataforma de imágenes Google Photos. ¿Qué dice el gigante tecnológico al respecto?

Google  tiene un claro sesgo a favor de Israel

Según las Políticas del Programa sobre Abuso y Reglas de Aplicación, Google Photos no puede usarse “para participar en actividades ilegales ni para promocionar actividades, bienes, servicios o información que causen daños graves o inmediatos a personas o animales”. Sin embargo, cuando The Intercept interrogó a un representante de Google sobre el uso indebido del programa por Israel, se rehusó a responder.

La hipocresía del gigante tecnológico es imposible de maquillar. Su postura a favor de las acciones de Israel, transparente. Basta con ver los polémicos eventos ocurridos en las ciudades de Nueva York y Sunnyvale, California, durante el último par de meses.

Pero primero es necesario hablar del Proyecto Nimbus para entender estos sucesos.

¿Qué es el Proyecto Nimbus? 

En 2021, Google y Amazon revelaron que habían firmado un contrato de 1.200 millones de dólares para convertirse en los proveedores de servicios de nube pública para el Estado de Israel. Oficialmente, este proyecto tiene como fin “abordar los desafíos del país dentro del sector público. Esto incluye la atención médica, el transporte y la educación”. A pesar de la descripción oficial, el anuncio fue recibido con escepticismo.

Ariel Koren, exgerente de marketing en Google, fue una de las primeras personas en manifestar su posición en contra de que Google prestara sus servicios a un gobierno que viola derechos humanos. No obstante, como relata The New York Times, sus esfuerzos para organizar a otros empleados resultaron en que Google terminó tomando represalias contra ella.

Ariel renunció en 2022. Hoy en día trabaja junto con No Tech for Apartheid, un grupo activista conformado por exempleados de Google y Amazon en oposición a Nimbus.

Google es un partícipe activo en el conflicto en Gaza

Jewish Diaspora in Tech ha registrado los testimonios de varios empleados que se han manifestado en contra de Proyecto Nimbus y cómo Google los ha silenciado. Por fortuna, a pesar de los intentos de Google por encubrir su participación, en los últimos meses se ha encontrado nueva evidencia de que el Proyecto Nimbus no es inofensivo.

En abril de 2024, Time desveló que el Ministerio de Defensa de Israel tiene su propio punto de entrada seguro a la infraestructura informática proporcionada por Google. Esto le permitiría almacenar y procesar datos, además de acceder a servicios de IA. También habría solicitado asistencia a Google para ampliar su acceso a Google Cloud.

En mayo, The Intercept descubrió un documento de adquisiciones.

Este evidencia que varias entidades del Estado de Israel están legalmente obligadas a adquirir servicios de nube con Google y Amazon. Aunque ambas compañías tratan de mantener ambigua su participación en el conflicto en Gaza, dos de las entidades beneficiadas por los servicios de Google y Amazon son importantes manufacturadores de armas: Israel Aerospace Industries y Rafael Advanced Defense Systems.

En el mismo reportaje, The Intercept resalta que Google también ofrece a los usuarios de Nimbus acceso a Foundry: una herramienta de análisis de datos creada por Palantir, un contratista de la Agencia de Inteligencia de Defensa de los Estados Unidos.

Foundry es empleado por varias fuerzas militares del mundo. Estas incluyen el Mando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos y la Marina Real británica. Según el testimonio de James Bamford, un famoso periodista de seguridad nacional, las fuerzas militares israelíes emplean software de Palantir para identificar objetivos. ¿Tiene que ver con los sistemas de IA previamente mencionados? No se sabe con certeza.

A pesar de las múltiples pruebas de la participación de Google en el conflicto en Gaza, la organización insiste en que el contrato Nimbus es para las cargas de trabajo que se ejecutan en su nube comercial por los ministerios del Gobierno de Israel, los cuales se comprometen a cumplir con los Términos de Servicio y Política de Uso Aceptable. No obstante, ya hemos visto que Google hace la vista gorda frente al Estado de Israel.

El despido de más de 50 empleados de Google 

Ahora que saben qué es el Proyecto Nimbus, podrán entender por qué Google despidió a más de 50 empleados tras varios actos de protesta en los últimos meses.

El 16 de abril de 2024, protestas organizadas por No Tech for Apartheid se llevaron a cabo en las oficinas de Google en Nueva York y Sunnyvale, California. En esta última ciudad, entraron en el despacho del CEO de Google Cloud: Thomas Kurian.

Si bien las manifestaciones eran pacíficas, varios trabajadores fueron retirados de las oficinas por la policía y posteriormente despedidos. Sin embargo, como reporta The Washington Post, No Tech for Apartheid asegura que varios empleados despedidos ni siquiera estaban participando en las protestas. Solo estaban observando.

Algunos comentan que ni siquiera fueron citados por el departamento de recursos humanos. Ante la irregularidad de estos despidos, los extrabajadores han presentado una demanda frente a la Junta Nacional de Relaciones del Trabajo.

“Este flagrante acto de represalia es una clara indicación de que Google valora más su contrato de 1.200 millones con el Gobierno y ejército genocidas de Israel que a sus propios trabajadores”. Eso fue lo que afirmó No Tech for Apartheid en un comunicado publicado en Medium. Tanto Google como el Estado de Israel tratarán de desmentirlo, pero eso solo deja en evidencia su hipocresía e indiferencia al sufrimiento humano.

¿Pero a estas alturas debería sorprendernos?

Basta con ver el video en el que un ingeniero acusa a Google de apoyar el genocidio en Gaza en medio de una conferencia dictada por Barak Regev, director gerente de Google Israel. Después de que el empleado fuera retirado del recinto, Regev continuó su discurso asegurando que Google es una empresa que habilita una plataforma para opiniones diferentes.

El chiste se cuenta solo.